A diez años de su implementación, Efecto Áncash continúa impulsando una transformación educativa en las escuelas rurales, mediante un modelo multiactor de gestión que busca fortalecer los aprendizajes y reducir las brechas en educación, lectura y matemática. Actualmente, el proyecto beneficia a 7,227 estudiantes de 73 escuelas públicas, ubicadas en cinco provincias: Huari, Huarmey, Recuay, Bolognesi y Barranca. Entre sus resultados, el 33.3 % de estudiantes de las escuelas intervenidas alcanza un nivel satisfactorio en lectura, frente al 16.9 % registrado en el promedio rural regional. La propuesta educativa se desarrolla a través del modelo «Aulas + Ecosistemas», organizado en tres etapas que acompañan a los estudiantes a lo largo de su trayectoria escolar. La primera fortalece los aprendizajes fundamentales desde inicial hasta segundo grado de primaria; la segunda acompaña la transición hacia la secundaria, desde quinto de primaria hasta segundo de secundaria; y la tercera se enfoca en los estudiantes de los últimos años de secundaria, con seguimiento educativo y acceso a la Academia Juvenil. En esta última etapa, los jóvenes reciben refuerzo en sus aprendizajes, acompañamiento emocional, orientación vocacional y oportunidades de pasantías, con el propósito de ayudarlos a definir sus metas y proyectar su futuro. El fortalecimiento de la educación también comprende a quienes acompañan el proceso de aprendizaje. Actualmente, 182 docentes, directivos y profesionales participan en programas de formación y liderazgo, contribuyendo a mejorar las prácticas educativas en las instituciones intervenidas. Este trabajo es posible gracias a la articulación entre Antamina, Wheaton Precious Metals y Franco-Nevada; la Dirección Regional de Educación de Áncash, cinco UGEL, municipalidades, comunidades, familias y Enseña Perú. La participación de madres y padres de familia es fundamental para sostener los aprendizajes y acompañar el desarrollo de sus hijos. Uno de los testimonios que refleja el alcance de esta iniciativa es el de Paola Meza, egresada de la Academia Juvenil de Huaripampa, quien logró ingresar a la Universidad Nacional Santiago Antúnez de Mayolo, donde actualmente estudia Educación. Paola destaca que su paso por el programa le permitió orientar sus metas, proyectarse profesionalmente y reconocer sus propias capacidades, convirtiendo sus aspiraciones en un camino posible. A diez años de su implementación, Efecto Áncash reafirma su apuesta por una educación rural con mayores oportunidades, demostrando que el trabajo conjunto entre escuelas, familias, comunidades e instituciones puede contribuir a transformar las trayectorias educativas de niñas, niños y jóvenes.