El llamado abre una pregunta de fondo: ¿qué tan accesibles son realmente los servicios públicos para quienes más los necesitan? En el marco del Día del Adulto Mayor, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) puso en relieve las historias, experiencias y aportes de las personas de 60 años a más, además de reiterar su compromiso de facilitar el acceso a los servicios de identificación. Contar con un documento vigente resulta fundamental para realizar diversos trámites y ejercer derechos ante el Estado. Sin embargo, reconocer el aporte de esta población también exige revisar las condiciones en las que accede a los servicios públicos. Las dificultades de movilidad, las distancias geográficas y la necesidad de asistencia para realizar determinados trámites pueden convertirse en barreras para algunos adultos mayores. Por ello, la pregunta no se limita a cuántos servicios se ofrecen, sino a cuántas personas logran acceder efectivamente a ellos y con qué facilidades. El desafío para las instituciones públicas será demostrar que sus compromisos se traducen en atención accesible y oportuna, especialmente para quienes enfrentan mayores dificultades para desplazarse o gestionar trámites. Más allá de una fecha conmemorativa, la situación de los adultos mayores demanda seguimiento permanente y políticas que permitan garantizar que sus derechos no dependan de su ubicación, condición o capacidad para realizar un trámite por cuenta propia.